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martes, 12 de marzo de 2013

Como introducir las legumbres en la dieta del bebé



Hoy hablaremos de la introducción de las legumbres en la alimentación de los bebés.

¿A quien no le han surgido dudas con este gran alimento? Cuándo empezar, qué legumbres son más suaves, de qué manera introducirlas y junto a qué alimentos…

Hoy vamos a resolver vuestras dudas y desde aquí esperamos que desde ahora, las legumbres formen parte de vuestra alimentación y la de vuestros hijos al menos 2 veces a la semana.

¿Qué edad es apropiada para introducir las legumbres?

Hay pediatras que recomiendan empezar a consumir legumbres a partir de los 6 meses, en mi opinión, a los 6 meses el sistema digestivo del bebé es demasiado inmaduro para poder digerir tanta fibra (aunque le quitemos la piel) y proteína.

Yo en este caso, estoy de acuerdo con la ESPGHAN y la AEP (*) y recomiendo empezar con los guisantes a los 10 meses y con las demás legumbres a partir de los 12 meses.

Los niños que tengan alergia a otros alimentos o que sus padres sean alérgicos a las legumbres deberían esperar hasta los 18 meses.

¿Qué legumbres son apropiadas para empezar?


Las legumbres más suaves son los guisantes y las lentejas, así que es conveniente empezar por estas. La judías blancas, los garbanzos y por último, la soja, las incorporaremos a partir del año de edad y cuando haya habido una buena aceptación con los guisantes y las lentejas.

¿Qué aportan las legumbres?

Proteínas

Como hemos dicho en anteriores ocasiones las proteínas  de las legumbres tienen una deficiencia de algunos aminoácidos esenciales que se suplen si añadimos cereales .

Hidratos de carbono

Es el mayor nutriente de las legumbres. El combustible de los niños.

Vitaminas

Vitamina E, antioxidante. Y sobre todo del grupo B, para un buen funcionamiento del sistema nervioso.

Lecitina

Es un componente importante de las legumbres, ya que tiene el poder de emulsionar las grasas, haciendo que el colesterol no se absorba tanto.

Minerales

Las legumbres son ricas en potasio y magnesio, muy importante para una buena diuresis y para el desarrollo oseo y dental. También tienen zinc imprescindible en el sistema inmunológico. Y hierro, una deficiencia de este mineral puede provocar anemia, cansancio, alteración de la conducta y bajo rendimiento entre otros.

Tened en cuenta que las legumbres envasadas y de lata tienen más sodio.

Fibra

La fibra de las legumbres es soluble e insoluble, por eso aunque les quitemos la piel (insoluble) aún quedará un gran porcentaje de fibra soluble, importante para combatir el estreñimiento .

¿Cómo han de ser las primeras tomas de legumbre?



Por su alta concentración en proteínas y fibra, en las primeras tomas no se han de superar los 20g de legumbre hervida. Las podemos incorporar en el puré de verduras o dárselas enteras.

Al principio conviene quitar la piel a las legumbres (en algunos sitios ya la venden sin piel) o pasarlas por el chino. Cuando comprobemos que el organismo del niño acepta bien las legumbres sin piel (no tiene flatulencias ni molestias digestivas), le ofreceremos con piel (empezando por los guisantes o lentejas) y siempre en pequeñas raciones (20g).

¿Qué podemos hacer para beneficiarnos de todos sus nutrientes?

Como dijimos en el artículo de las legumbres, para que el niño se beneficie de una proteína de alta calidad las debéis acompañar de cereales (arroz, pasta, pan…).
También es recomendable que tomen algún alimento rico en vitamina C para que el hierro se absorba mejor (ensalada, fruta…).
Para que den menos flatulencias y molestias digestivas lo mejor es acompañarlas de un yogur.
Como veis, las legumbres son todo virtudes, no dejéis de incluirlas en la dieta de vuestros hijos al menos 2 veces a la semana.


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