Ads 468x60px

lunes, 3 de diciembre de 2012

Guia para principiantes - Pañales de tela


Me encontré con esta pequeña guía hoy en facebook y me gustaría compartirla con vosotros y que me dierais vuestra opinión. La verdad es que estoy pensando en comprar unos para usar con mi niña pero no sé bien cuales escoger. Me gustaría verlos en persona pero no sé donde, estoy un poco perdida la verdad. Si alguna de las que me leéis los conocéis por favor echarme un cable

GUÍA PARA PRINCIPIANTES.
EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS PAÑALES DE TELA.



  Todo en dos, todo en uno, ajustados, rellenables, exterior en pul, interior de bambú, absorbentes de microfibra…. ¿te suena todo a chino? La verdad es que comenzar a  buscar información sobre pañales de tela, o pañales reutilizables suele descolocar un poco. Demasiada información para algo tan básico y sencillo como un pañal, ¿no?.
Es verdad también que el tema asusta un poco, y mucha gente cuando oye las palabras “pañales de tela” recuerda aquellas gasas o picos que utilizaban nuestras madres y nuestras abuelas, que tenían que lavar y frotar a mano, que se sujetaban con imperdibles y que no eran nada prácticas. Estas famosas gasas siguen existiendo, y hay mucha gente que las sigue utilizando como pañal, pero por fortuna las cosas han cambiado mucho, y ahora usar pañales de tela es tan práctico y cómodo como utilizar los desechables y muchas familias los utilizan y están encantadas con el resultado.
 A continuación encontrarás un resumen de los motivos que pueden llevar a usarlos, las características principales de los pañales de tela y sus ventajas e inconvenientes.
¿Por qué usarlos?
 Básicamente, cuando alguien se decide a utilizarlos, o al menos a buscar información al respecto, suele ser porque:
  • está preocupado por las enormes cantidades de residuos que generamos utilizando pañales desechables (un pañal tarda más de 200 años en descomponerse)
  • está preocupado porque la piel de su bebé es delicada, o los pañales desechables le provocan irritaciones, o simplemente no quiere que la piel de su bebé absorba o esté en contacto con todos las sustancias químicas y tóxicas presentes en los pañales desechables
  • está preocupado por el enorme gasto que supone comprar pañales desechables durante aproximadamente los 3 primeros años de vida de su bebé.
 Es cierto que el desembolso inicial de los pañales de tela es mayor. Para un uso frecuente, con un gasto aproximado de unos 400 euros cubrimos la necesidad de pañales de un bebé, teniendo en cuenta que estos pañales los puedes reutilizar hermanos, primos… Con los pañales desechables, el desembolso es gradual, pero si calculamos por encima el gasto anual de pañales para un bebé es de unos 500 euros, tomando como referencia una marca blanca y económica (si nos vamos a la marca líder en desechables, incluso comprando en ofertas, puede duplicarse o fácilmente). Ahora habría que multiplicar por casi 3 años, y multiplicar por los hijos que se vayan a tener. Cómo podéis ver, incluso añadiendo al gasto inicial de los pañales de tela la luz, el agua, el desgaste de la lavadora y/o secadora…. el ahorro es considerable.
Sea cual sea el motivo, uno, dos, o incluso los tres, al principio cuesta digerir toda la información que nos encontramos, y estoy segura que más de uno o de una abandona la idea de utilizarlos simplemente porque no es capaz de aclararse, y es totalmente lógico.
¿Cómo son los pañales de tela?

Entramos ahora en materia: tipos de pañales, características, modelos, tejidos…. Intentaré resumir al máximo este apartado porque al final, la cuestión está en probar. Al igual que con los desechables probamos una marca, y luego vamos cambiando a otras en función del precio, de si nos va mejor o peor, si nos gusta más otra por el grosor, o por la capacidad de absorción… con los pañales de tela ocurre exactamente lo mismo.
Un pañal de tela consta de 2 partes: una parte interior, que es la que absorbe el pipí y las deposiciones (ABSORBENTE), y otra parte impermeable que impide que la humedad salga al exterior y esté en contacto con la ropa (COBERTOR). Opcionalmente se puede utilizar un forro desechable, pero esto lo vamos a dejar para el final. Por lo tanto:
PAÑAL= ABSORBENTE+COBERTOR

La forma en la que nos encontremos estas dos partes diferenciadas del pañal nos hará saber qué tipo de pañal tenemos en nuestras manos. Básicamente 4:
  • un pañal de 2 piezas, con el absorbente por un lado y el cobertor por otro (DOS PIEZAS)

  • un pañal de 2 piezas, en el que el absorbente se une mediante corchetes o snaps a la parte impermeable y se convierte en una única pieza (TODO EN DOS)
  • un pañal de 1 pieza en el que va todo unido, exactamente igual que un pañal desechable (TODO EN UNO)

  • un pañal de 1 pieza que trae un bolsillito en el que podemos añadir más o menos absorbentes (RELLENABLES)

Tenemos claro entonces que las dos piezas básicas de un pañal de tela (absorbente y cobertor) pueden ir separadas o unidas. La cuestión ahora es encontrar el modelo que más se ajuste a nuestras necesidades. Aquí entrarán en juego varios factores, entre los que destacaría:
  • facilidad de uso
  • capacidad de absorbencia
  • precio
  • rapidez de secado
En cuanto a los materiales con los que se fabrican, podemos encontrar un sin fin de variedades. Básicamente son los siguientes:
  • ABSORBENTES: algodón, algodón orgánico, bambú, cáñamo,  microfibra…

  • COBERTOR: algodón, tejidos sintéticos, lana, forro polar… Los más conocidos son los de poliuretano laminado, que evita que la humedad salga al exterior pero a la vez deja transpirar la piel.

¿Y las tallas?
En el mercado se pueden encontrar pañales de tela por tallas, al igual que los desechables, y pañales unitalla, es decir, tienen un sistema que permite ir ajustando a la talla del bebé a medida que va creciendo.
La mayoría de los pañales que encontrarás aquí son los que son TALLA ÚNICA.
 ¿Por qué? Porque uno de los principales motivos por los que se suelen utilizar pañales de tela es por el ahorro económico que supone al poder utilizar los mismos pañales durante toda la etapa de pañal. Si en vez de eso, utilizamos los que van por tallas, al final el gasto se duplica o triplica, con lo que el ahorro económico disminuye. A su favor, podemos decir que suelen adaptarse mejor a los bebés más pequeños.
Los modelos unitalla como hemos dicho se ajustan al peso y a la edad del bebé con snaps para poder utilizarlos desde el nacimiento hasta los 15-16 kilos, generalmente. Bueno, desde el nacimiento… eso dicen la mayoría de fabricantes. Yo diría que con los unitallas hay que esperar al menos a los 5-6 kilos del bebé, de lo contrario sobrará pañal por todos lados. Y también tener en cuenta que a lo mejor a los bebés más grandotes se les quedan pequeños antes.
Si se quiere empezar realmente a usar pañales lavables desde el nacimiento hay que recurrir a los sistemas por tallas o a los ajustados, predoblados o anudados+cobertor (sistema dos piezas). Este sistema suele asustar a la mayoría de padres y madres que se quieren introducir por primera vez en el mundo de los pañales de tela, pero madres y padres experimentados los utilizan por su rapidez de uso y comodidad. Personalmente recomiendo empezar por algo que se asemeje al máximo al pañal desechable, y luego ir probando otros sistemas, como este.
¿Qué modelo elijo entonces?
Pues como diría mi madre, el que más coraje te dé. Como hemos dicho antes, la cuestión es probar diferentes modelos para saber cuál va mejor a tu bebé.
Para los que estén más indecisos con esto de los pañales de tela, empezaría por los todo en uno, para que el cambio de los desechables a los de tela no sea tan drástico, pero perfectamente se puede empezar probando los rellenables, con los que controlamos perfectamente la capacidad de absorción en función de si es de día o lo vamos a utilizar como pañal nocturno (simplemente añadiendo más absorbentes). Una opción estupenda serían los todo en dos, porque una vez que el absorbente se une mediante los snaps al cobertor nos encontramos con un pañal de una pieza con la ventaja de poder reutilizar el cobertor si éste no se ha manchado (como en el caso de los dos piezas).  
También depende la época del año en la que nos encontremos, porque a la hora de lavar y secar los pañales influye el tiempo que haga; un pañal más grueso  (todo en uno) tarda más en secar que uno en el que se separan las dos partes. Si estamos en verano, este punto no tendrá mucha importancia, pero si es invierno hay que valorarlo.
Otro factor a tener en cuenta es la edad del bebé en el momento de empezar a utilizar los pañales:  a un bebé de 2 meses le cambiamos el pañal con mucha más frecuencia que a uno de 9 meses. El de 2 meses hará, por lo general, muchos pises y muchas cacas pero en pequeñas cantidades, mientras que el de 9 meses cargará los pañales menos veces al día, pero con más cantidad. Para el primero necesitaremos un pañal que seque más rápido y para el segundo uno con mayor capacidad de absorbencia.
¿Cómo aclararse? Yo recomiendo empezar probando dos o tres tipos: un pack de inicio que me gusta recomendar sería un todo en uno, un rellenable y un par de ajustados+cobertor. Lo mejor es probar para poder ver qué nos gusta más a nosotros y a nuestro bebé. 
Otra opción igual de válida es dejarse llevar por los colores, estampados… hay pañales tan bonitos que te dará pena tener que taparlos con la ropa.
¿No es una guarrada?
Por lo general, los comentarios que generan los pañales de tela suelen ser de rechazo: ¿lavar cacas? ¿guardar pañales sucios? ¿estamos locos o qué? . Pues no, no es ninguna guarrada. Cuando se utilizan pañales desechables los bebés hacen el mismo pipí y la misma caca, y lo tiramos al cubo de la basura, y todos los que tenemos bebés y hemos utilizado desechables ya sabemos como huele el culo de la basura con un par de pañales sucios.
Con los pañales de tela habría que “tirarlos” a un cubo con tapa en el que se quedarán 2 o 3 días a lo sumo.  De ahí irán directos a la lavadora, y saldrán limpios y relucientes. La única salvedad diría yo es que si no utilizamos un forro desechable con las cacas antes de meterlos en el cubo habría que aclararlos un poco debajo del grifo, para eliminar “lo más gordo”. El trabajo extra que da usar pañales de tela se reduce a meterlos en la lavadora, tenderlos y recogerlos. Eso, frente a las ventajas que conlleva el uso frecuente de estos. Es cuestión de prioridades.
Hay que recordar que los absorbentes y ajustados se pueden secar en la secadora, aunque lo mejor es hacerlo al sol, que además es un estupendo quitamanchas natural. 
Me he decidido por los  pañales que quiero, ¿cuántos necesito?
Antes de lanzarte a comprar un pack de 20 pañales, es recomendable probar algunos. Hay padres que utilizan tanto los desechables como los de tela, otros que directamente sólo utilizan los de tela, otros que los utilizan sólo para estar en casa, o sólo para la noche…
Si es verdad que para ser prácticos habría que tener al menos 8-10 pañales. Utilizar dos pañales y luego tener que lavarlos solos o tener que esperar para volver a utilizarlos no es lo mejor, pero al principio puede servir para ver cómo funcionan.
Lo habitual es recomendar unos 20 pañales, pero son los padres y las madres los que saben cuántos pañales utilizan al día sus bebés, teniendo en cuenta que es recomendable esperar a tener varios sucios para lavarlos, entre 8-12 pañales, para amortizar al máximo el lavado en la lavadora (aunque se pueden mezclar con ropa, sábanas… siempre manteniendo las condiciones de lavado para los pañales). Si cuando tu bebé es muy pequeño no quieres lavar pañales a diario, tendrás que tener unos cuantos más. También depende de la frecuencia con la que vayas a lavarlos.
Dependiendo del tipo de pañal que vayas a utilizar, necesitaras sólo el pañal de tela (en el caso de los todo en uno), o algunos pañales y algunos absorbentes de recambio (para los rellenables o los todo en dos). Lo ideal sería varios absorbentes aparte de los que ya traen los rellenables o los todo en dos.
Vale, ya tengo mis pañales, ¿cómo se lavan?
Lo primero es familiarizarte con ellos. Prueba a cambiar de talla, variando la posición de los snaps, prueba los absorbentes, añade más o menos… Es importante lavarlos al menos una vez antes de usarlos, y tener en cuenta que alcanzan su máxima absorbencia a partir del 4º-5º lavado.
Una vez que los vayas utilizando, hay que almacenarlos en una bolsa o cubo. Si hay cacas, se enjuagan bajo el grifo para eliminar “lo más gordo”, y si son más sólidas, mejor que mejor, directamente al wc. Cuando reúnas entre 8-10 pañales (o más o menos, eso ya es decisión vuestra), es hora de poner la lavadora. También puedes mezclar pañales con otro tipo de roba manteniendo las condiciones de lavado de los pañales.
El lavado debe hacerse con un detergente con los mínimos agentes químicos, el típico detergente para bebés es adecuado, aunque hay detergentes específicos para lavarlos que funcionan a la perfección, como el famoso Rockin Green. Los suavizantes restan capacidad de absorción, y además pueden irritar la piel de tu bebé, así que no están recomendados, al igual que la lejía, que irritará la piel de tu bebé.
No pongas demasiado detergente. Es recomendable utilizar menos cantidad de la habitual, y poner un aclarado extra en la lavadora, para eliminar cualquier resto de jabón o detergente.
Una buena rutina de lavado sería la siguiente:
  • prelavado con agua fría para eliminar restos de caca y aclarar los pises
  • lavado corto con poco detergente con agua fría o máximo 30-40º
  • aclarado extra para eliminar cualquier posible resto de jabón (el jabón en contacto con la orina produce un desagradable olor a amoniaco, por eso es importante aclararlos bien) . Este paso de aclarado extra lo puedes eliminar si utilizas un jabón específico para pañales y en su cantidad necesaria.
  •  Es bueno secarlos al sol, ya que éste elimina las posibles manchas, aunque también se puede utilizar la secadora como hemos dicho antes con absorbentes y ajustados.
Y una vez que estén secos vuelta a empezar.  ¿Fácil, no?
Por último, una lista con las ventajas del uso continuado de pañales de tela:
  • no generamos residuos que tardan entre 200 y 500 años en descomponerse
  • menos productos tóxicos para la piel de tu bebé
  • mayor ahorro económico, puesto que los pañales los pueden reutilizar hermanos, primos…
  • confort y suavidad para la piel de nuestros bebés
  • el carro de la compra no se llena con pañales desechables, ni el cubo de la basura con pañales sucios
  • los pañales de tela son mucho más bonitos y divertidos que los desechables, y se pueden combinar con la ropa
  • amortiguan los culazos cuando los bebés empiezan a andar solos
Si todavía no te has decidido… ¡pruébalos! ¡Tu bolsillo, la piel de tu bebé y la naturaleza te lo agradecerá!

Artículo tomado de: http://mimonillo.wordpress.com/2012/12/02/21/

0 comentarios:

Publicar un comentario